Celulitis. Esa maldita palabra que trae auténticos quebraderos de cabeza a millones de mujeres en el mundo y que nos persigue irremediablemente durante nuestra vida, especialmente en verano, cuando toca ponerse el biquini o la minifalda. Para intentar combatirla os vamos a ofrecer un sencillo tratamiento que se puede hacer en casa y que está basado en otro que se realiza en balnearios, por lo que resulta mucho más económico. Se trata de una crema de sal purificante de lavanda y pomelo. En una jarra de cristal bien limpia se vierten ocho cucharadas soperas de sal marina fina (de esa que habitualmente tenemos para cocinar en casa) y se le agregan 10 gotas de aceite esencial de lavanda (uno de los básicos) y seis gotas del de pomelo. Se agita bien y ya tenemos lista esta loción anticelulítica. Ahora llega el momento de usarla. Un poco de esta crema frotada sobre la piel, especialmente muslos y abdomen, mientras te duchas (si antes se pasa un guante exfoliante para abrir los poros penetrará con más facilidad y eficacia) te ayudará en las zonas problemáticas. Eso sí, es muy importante la constancia. Si se realiza a diario en una semana se comenzarán a notar los primeros resultados.
