Archivar como 19 diciembre 2011

Un viejo y eficaz remedio para combatir el cansancio

¿Cansancio, estrés? ¿Pasarías el día sentada en un sillón? Pues hay un viejo remedio que puede hacer que ese cansancio del día a día mejore. Aunque suene un poco a disparate, no lo es. El mejor elixir contra el cansancio es el vino. No, no hay que pensar más. No es cuestión de ir todo el día borracho. Hay que preparar un vino a modo de tónico, con el mejor tinto que tengas en casa y plantas como el excelente romero o la versátil savia.

Para hacer esta receta médica tan casera hay que mezclar un litro de vino en una botella de mayor capacidad y añadir un puñado de hojas de romero, otro de hojas de salvia y dos cucharadas de miel. Se agita bien todo. Se pone a calentar al baño maría y se deja reposar.

Luego, cada día, se toma un vaso antes de comer, a temporadas, y da una vitalidad que en muchos casos supera a la de los jóvenes. Otra opción, más conocida e igual de útil es consumir polen de abejas, que te aportará la fuerza necesaria para acabar bien el día.

El vino, en consumo moderado y previamente tratado, ayuda a mejorar del cansancio

Combatir la acidez de estómago con un buen vaso de leche

Tan infalible como rápido es este antiguo remedio que seguro alguna vez hemos utilizado todos cuando teníamos acidez de estómago, algo que suele ocurrir después de comidas pesadas en estómagos delicados.

Tomarse un buen vaso de leche ayuda y mucho a combatirla. Los más mayores de la casas son partidarios de la leche recién ordeñada y hervida. En cualquier caso, lo importante es que este alimento, indispensable en la alimentación diaria, neutraliza la acidez de estómago momentáneamente.

También para esta dolencia es bueno tomarse piña natural como postre y, si todavía persiste, tres caquis al día antes de comer.

La leche ayuda a combatir la acidez de estómago.

Perfume casero con aceite de jazmín

Hoy os vamos a dar la fórmula para crear un perfume casero y completamente natural a través de la aromaterapia, algo que, aunque parezca complicado, resulta realmente sencillo. Para ello, lo primero que vamos a utilizar es una base de aceite de yoyoba, uno de los básicos, que se convierte en la base perfecta, ya que posee una consistencia de cera y es compatible con los aceites de la piel. Además, se conserva bien, lo cual es muy importante, ya que una mezcla de perfume es algo que se quiere utilizar durante un periodo largo.

Elegir aceites esenciales para un perfume es algo muy personal, al igual que cuando elegimos una fragancia en una tienda, pero la combinación que utiliza jazmín puro aporta un aroma floral, afrutado y de madera muy agradable en la piel.

En cuatro cucharadas de té de aceite de yoyoba, añade dos gotas de jazmín, cuatro de sándalo y otras cuatro de mandarina. Pon un poco de esa mezcla en las muñecas y detrás de las orejas. Verás que se trata de una fragancia muy sutil y no tan obvia como los perfumes comerciales, pero ten en cuenta que estás utilizando ingredientes naturales, mientras que los perfumes comerciales están fabricados con sustancias químicas sintéticas. Una vez que te acostumbres a la sutileza de los aceites esenciales como perfume, verás cómo cambian tus preferencias en este sentido.

Los perfumes naturales permiten mil y una alternativas

¿Qué puede hacer por ti la aromaterapia?

Seguro que muchas personas desconocen aún los efectos beneficiosos de la aromaterapia. Por este motivo hoy vamos de dedicar este apartado a explicarlo. La utilización regular de los aceites esenciales puede mejorar tu bienestar, ayudándote a luchar contra el estrés y a soportar la presión de la vida moderna.

Los aceites esenciales pueden suponer una gran diferencia en tus niveles de energía: puedes utilizar aceites revitalizantes si necesitas precisamente energía, o relajantes si lo que urge es descansar. Nada mejor que un aromático baño al final de la jornada para mejorar tu sueño y aportar una mejor calidad de descanso.

Puedes vaporizar aceites esenciales y utilizarlos en casa, o incluso en el trabajo, para ayudar a mejorar tu entorno. Como ya hemos visto, algunos aceites pueden mantener alerta tu mente y mejorar tu concentración.

Utilizar aceites esenciales en baños, inhalaciones y masajes pueden mejorar la función del sistema inmunitario, ayudándote a recuperar rápidamente de las enfermedades, así como a hacerte más resistente a las infecciones como la gripe y los resfriados, especialmente durante el invierno.

La aromaterapia ayuda a mejorar la concentración en el trabajo

La rosa: esa bella, delicada y terapéutica flor

La rosa es, por excelencia, símbolo de los enamorados. Pero además, dos tipos de ellas producen fragancias de uso aromaterapéutico. La primera es la rosa de Damasco (Rosa damanascesa) de no más de 5 centímetros, con pétalos de color rosa intenso y un centro amarillo dorado. Esta rosa se ha cultivado durante siglos en Turquía y parte del Este de Europa como fuente principal de “Rosa Otto”, el aceite esencial destilado al vapor de pétalos de rosa.

El “Rosa Otto” posee un aroma dulce parecido a la miel, con un leve matiz cítrico. Es difícil de procesar, ya que sus flores deben recogerse a mano, y se necesitan nada menos que 200 para producir una sola gota de aceite esencial (de ahí también su precio). Algunos proveedores venden esta variedad ya diluida, como un o dos gotas en aceite vegetal, menos cara, pero los aromaterapeutas profesionales utilizan el aceite puro, sin diluir.

La segunda rosa que os vamos a dar a conocer es otra especie muy perfumada, llamada Rosa centifolia. Tiene unas flores más grandes, con pétalos muy compactos. Se cultivan comercialmente en Marruecos y Turquía, y se procesan químicamente con disolventes para obtener rosa pura, con un aroma distinto, mucho más fuerte y dulce. La rosa pura es más barata que la “Rosa Otto”, pero es igualmente eficaz desde el punto de vista terapéutico. Sin embargo, estos dos productos de rosa se utilizan de forma distinta en aromaterapia.

El “Rosa Otto” se usa en mezclas de masaje para ayudar en caso de traumas emocionales, como tristeza, pérdida o dolor emocional profundo. Su sutil fragancia envuelve y calma. Utiliza dos gotas de esta rosa, cuatro de mandarina, dos de incienso y ponlas en cuatro cucharadas de té de aceite vegetal. Otra de sus utilidades es para la piel inflamada, quemada o dañada, y se ha demostrado que cura quemaduras por radiación.

La rosa pura se utiliza extensivamente en la formulación de cremas naturales y en productos de cuidado facial. Tiene un efecto tonificante y suavizante sobre las capas superiores de la piel, y ayuda a mejorar la apariencia de las estrías y las varices. Puedes probar un aceite facial con dos gotas de rosa pura y otras tantas de jazmín en cuatro cucharadas de té de aceite de yoyoba. Esta mezcla nutre completamente las complexiones maduras o secas, y se recomienda especialmente como tratamiento nocturno.

La Rosa damascena, con sus pétalos de rosa color intenso.

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