Archivar como 25 abril 2012

Mi niño es el más alto, el más guapo…

Aunque la altura de las personas está determinada por los genes, no hay que pasar por alto el importante papel que juega la alimentación en el desarrollo de los niños.

Si quieres que tus pequeños sean futuras promesas del baloncesto (por ejemplo), no olvides estos consejos. Tus hijos crecerán más altos con el albaricoque, una fruta de las más nutritivas que existen. Comer albaricoques con regularidad activa el crecimiento de los niños y previene el raquitismo.

Puedes preparar orejones y mermelada para que los puedan consumir durante todo el año en diferentes recetas.

Otro ingrediente esencial es el germen de trigo, un cereal que se encuentra en el pan y las pastas integrales y que también puede consumirse solo. Hazles unas magdalenas o bocadillos de pan moreno para ayudarles a comer este nutritivo producto.

Por último, os recomendamos la ortiga como factor de ayuda para que los niños crezcan fuertes y sanos. Prepárala en infusión y dásela a los pequeños inapetentes y de crecimiento lento. Infalible.

¡Con un par de narices! (Mejora la sinusitis)

Quienes no la han padecido no saben el  malestar que genera la sinusitis: dolor de cabeza continuado y una sensación de no poder respirar muy incómoda. Hoy queremos daros algunos consejos prácticos y naturales para mejorar de esta incómoda dolencia.

Coge la mejor remolacha roja que encuentres en el mercado, exprime su jugo e intenta absorber un poco por la nariz. Puede parecerte un poco desagradable, pero el resultado es una descongestión total y un rápido alivio.

Otro unguento que se utiliza desde hace mucho tiempo es uno preparado con vaselina, aceite de almendras y salvia, que luego deberás aplicarte tú misma sobre el rostro. Funde 200 gramos de vaselina al baño María removiendo bien y añade 200 gramos de aceite de almendras y 60 gramos de salvia finamente picada.

Déjalo a fuego lento y luego pásalo por un tamiz, intentando extraer todo el jugo posible. Inmediatamente después vierte el líquido en tarros de cristal y deja que se solidifique antes de usarlo. Mientras dure la sinusitis, aplícate cada día una capa y retírala cuando se seque. Verás qué alivio.

¡Me derrito!

¿Sudas en exceso? ¿Tienes la sensación de que cualquier día te vas a derretir como un helado? En muchas ocasiones hemos visto a nuestros mayores pasarse por la cara, el cuello y los brazos un algodón humedecido, y cuando les preguntábamos qué hacían nos solían responder que así combatían el sudor.

Pues bien, el algodón en cuestión estaba empapado en el agua que mi abuela preparaba con una hierba de la que ya hablamos hace unos días y que se llama Amor de hortelano, muy utilizada para combatir siempre este problema.

Se prepara un litro de agua con un puñado de esta planta y, después de hervirlo a fuego lento durante 20 minutos, se filtra. Una vez frío, se recurre a él tantas veces como sea necesario. Es como un desodorante natural. Hoy en día, por supuesto, es mucho más cómodo utilizar un pulverizador que el clásico algodón.

Otra loción natural muy utilizada es el limón, con cuyo zumo, diluido al 40 por ciento con agua, se preparaba un líquido refrescante, que se daban fricciones por todo el cuerpo (excepto en las heridas).

Además de estos trucos externos para combatir el sudor, es importante “comer” clorofila para matar las bacterias que originan el mal olor. La clorofila se encuentra principalmente en vegetales de color verde oscuro. Sigue estos pequeños trucos y dí adiós al sudor.

Mejora la flebitis

Aquellas personas que padezcan flebitis den cuidarse mucho para que este problema no derive en una trombosis de consecuencias irreversibles. Para las venas hinchadas y dolorosas, la tradición también ofrece variados remedios.

El secreto para mejorar esta enfermedad está en la alimentación, que debe hacerse a base de frutas y verduras, mejor si se toman en su estado natural. Se aconseja tomar cada día un litro y medio de agua mezclada con el zumo de limones, lo que facilita que la sangre fluya y aleja la posibilidad de que se formen trombos.

También por vía interna se puede prevenir este mal, tomando una infusión de consuelda (sólo 20 días al año) y una cucharada de lecitina, que también ayuda a disolver los trombos sanguíneos.

Por vía externa, lo más aconsejable es que se pongan en alto las extremidades afectadas y que en el lugar donde se encuentren las venas afectadas se coloque una cataplasma de árnica, diluida, dos veces al día.

Conviene mantener estas cataplasmas durante diez minutos para que hagan efecto. Lo más importante: todos estos trucos deben combinarse SIEMPRE con el tratamiento médico.

El primero de la clase

A todos los padres les gustaría que sus hijos fueses los primeros de la clase. De hecho, a principio de curso todo son buenos propósitos pero, a medida que el año escolar va avanzando, los “cates” van haciendo acto de presencia. Hoy os vamos a dar unos cuantos consejos, naturales, como siempre, para aumentar el rendimiento escolar.

Cuando tu hijo se encuentre en plena época de exámenes y no levante los codos de la mesa, dale un buen puñado de nueces. Y es que las nueces, además de un sabroso tentempié, estimulan las capacidades intelectuales y proporcionan la energía suficiente para seguir el curso con éxito.

Ricas en fósforo, son un excelente nutriente para el cerebro. En la antigüedad, sin embargo se creía que las virtudes memorísticas  del cerebro se debían a su extraña forma que, curiosamente, recuerda a la del cerebro humano.

Otro producto perfecto es el jenjibre, muy usado desde siempre en la cocina, y no sólo para dar un toque diferente a los platos. Añadir un poco de jenjibre rallado a las ensaladas incrementa la memoria y favorece el rendimiento escolar.

Por último, os sugerimos una dulce tisana, muy indicada para los niños en edad escolar. Se prepara hirviendo la piel de varias manzanas, se filtra y se edulcora con miel. Veréis cómo los “cates” dejan de aparecer en las notas.

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