En personas sensibles, es muy frecuente sufrir, sobre todo después de comer, el clásico dolor de costado izquierdo. Desde aquí os vamos a ofrecer algunos consejos, aunque si persiste, como siempre, os recomendamos que os mire un especialista.
Un buen remedio se consigue con sólo dos huevos. Rómpelos, trocea las cáscaras, bate las claras y las yemas y luego júntalo todo en el mismo plato para preparar una insólita tortilla a la francesa, pero no para comerla.
Para hacerla utiliza aceite de almendras dulces y cuando esté lista (la tortilla), colócala sobre el costado lo máximo de caliente posible para calmar el dolor. Mántela hasta que se enfríe. Poco a poco la molestia irá remitiendo.
Otro alimento que nos puede ayudar en esta situación es el ajo. Cuando alguien sufra este mal, que en ocasiones puede ir acompañado de fiebre, se recomienda tomar al menos un diente de ajo crudo cada día (por todos es bien conocida la virtud desintoxicante y depurativa de esta planta).
Para terminar, os remitimos a tomar dos tazas al día de una infusión de milenrama. También es muy efectiva para contrarrestar la congestión del bazo. Si la tomas bien calentita, el alivio será más rápido.
