Es cierto que con el paso de los años la piel cambia. Comienzan a aparecer arrugas, manchas o flacidez. Si bien es cierto que en el rostro y el cuello solemos utilizar muchas cremas para evitarlas, las manos es algo que se descuida algo más.
Las manchas en esta parte del cuerpo, además de por la edad, suelen aparecer por otros factores, como las exposiciones al sol y se muestran en forma de pequeñas pecas.
Para evitarlas o mejorarlas te recomendamos que hagas una exfoliación semanal con una cucharada de miel, otra de azúcar y unas gotas de aceite (bien esenciales o del de cocina). Pásala por el dorso de las manos y haz unos leves movimientos rotatorios. De este modo lograrás retiras las células muertas y renovar los tejidos.
Otro remedio muy práctico es aplicar limón sobre cada una de las manchitas, mientras que el polvo de nácar te ayudará a disimularlas, aunque no a que desaparezcan.
En cualquier caso, como es mejor prevenir que curar, no olvides echarte un buen protector solar tanto en la cara como el las manos y evitarás que las manchas sigan creciendo.





