Es como una película del oeste. Hay dos tipos de colesterol: el bueno y el malo. El momento de la verdad llega cuando los dos se colocan frente a frente y se baten en duelo. Para que haya un final feliz… ¡ponte de parte del bueno!
Para ello te recomendamos consumir berenjena. No es un alimento excesivamente nutritivo, pero tiene una ventaja con respecto a los demás, que es aumentar los niveles de colesterol bueno. Eso sí, os recomendamos cocinarla sin grasa añadida.
Por ejemplo, en los países orientales no saben lo que es el colesterol. La razón de esta “ignorancia” es la soja. Y es que el consumo diario de este vegetal aumenta en un 9% el bueno.
Puedes tomarlo en cualquiera de sus formas (brotes, frescos, tofu, leche…), pero para un efecto más contundente no hay nada mejor que la lecitina de soja. Toma una cucharada de este suplemento al día.
Además, hay una serie de plantas que, tomadas en infusión, son capaces de plantarle cara al colesterol “malo”. Toma dos tazas de infusión de diente de león, lavanda, fumaria o menta al día y verás como consigues aumentar los niveles de colesterol bueno en tu organismo. ¡Te lo agradecerá!
