Cuando sospeches que puedas tener un tapón de cera en los oídos que te cause molestias y sordera, lo mejor, siempre, es acudir al médico para que te lo pueda extraer, pero también hay muchos remedios caseros que se pueden poner en práctica.
En mi casa, según recuerdan mis padres, se echaba mano de las cebollas para acabar con los tapones de cera al oído. Pon un par de cebollas peladas a calentar, envuélvelas en una gasa y colocalas tibias sobre las orejas. De este modo conseguimos ablandar la cera y al rato saldrá sin ningún problema.
Pero hay más fórmulas para este mal, como un estimulante masaje que, además, es beneficioso para la circulación y que hay que hacer presionando por la parte de atrás de la oreja el conducto auditivo con la mano derecha, mientras que con la otra se coge el lóbulo y se estira repetidamente hacia arriba y hacia abajo.
Por último, os diremos que también podéis tener unos oídos limpios y sanos aprovechando los vapores que desprenden el eucalipto en agua hirviendo. Conviene colocar el oído afectado sobre el recipiente. De todos modos, hoy en día, para lo que hay que oír muchas veces…

