Las varices son un defecto de orden médico que no se pueden resolver con facilidad, pero sí recordar únicamente que apenas que aparezcan esas coloraciones violáceas y sinuosas que suelen presentarse en la parte anterior de los muslos y de las piernas, hay que procurar estar de pie lo menos posible y acudir al médico cuanto antes.
Si fuese necesario, se llevarán medias elásticas, se observarán bien los derrames subcutáneos de sangre, por mínimos que sean, se dará masaje con precaución y, llegado el caso, hará que someterse a una operación para eliminar las feas venas varicosas.
Es muy importante, por otra parte, efectuar ejercicios físicos regulares, así como dar elasticidad a los tejidos. Y aunque mucha veces no se puede evitar, tratar de reducir al mínimo los trabajos sedentarios, procurando no estar de pie mucho tiempo seguido.
A continuación os damos algunos consejos para evitar y prevenir la aparición de las varices. El primero de ellos es que hay que recordar que para las piernas tienen muchísima importancia los zapatos, que influyen en el modo de andar y en su aspecto estético. Los pies doloridos son los peores enemigos de las piernas, por bellas que sean.
Hay que resaltar las piernas con un tipo de calzado adecuado. Para los pies grandes os recomendamos colores apagados, más bien oscuros; en cambio, para los pequeños, lo contrario.
Si además tus extremidades inferiores son muy flacas resultan antiestéticas. Para reforzarlas y hacerlas más musculosas conviene una buena gimnasia con movimientos de flexión de la rodilla muy lentos al menos dos veces al día.
Además, con estos ejercicios conseguirás activar la circulación sanguínea en la zona y tus varices te lo agradecerán.


