Además de antiestéticas, las grietas que suelen aparecer de vez en cuando en los labios causan más de una molestia, sobre todo a la hora de comer o hablar. Si tienes este problema, no lo dudes, utiliza cero de los oídos para darte sobre ellas (sí has escuchado bien).
Si el remedio no te acaba de convencer, puedes usar manteca de cerdo o, incluso, una pizca de mantequilla, que ejercen el mismo poder curativo sobre las grietas, también llamadas tradicionalmente “pupas” en los labios.
Otro truco muy usado es la siempre recurrente caléndula, una flor tan hermosa como beneficiosas para todos los problemas de la piel. Con sus pétalos se prepara una tisana que conviene dejar enfriar antes de utilizarla.
Una vez a temperatura ambiente, se humedece una gasa con ella y se van haciendo pequeños toques en las grietas varias veces al día.
Y como siempre es mejor prevenir que curar, cuando notéis que os va a salir una molesta grieta impregnad bien los labios con vaselina, que los protegerá. Hay que hacerlo durante el día, pero también durante la noche. Ya verás como, de esta manera, no deberás temer este trastorno.



