Pies calentitos: ¡Qué placer!

Los mayores de la casa siempre estaban atentos a la temperatura de los pies, pues eran de la opinión de que unos pies fríos podían ser el origen de muchas dolencias. Por esta razón conocían un montón de remedios para que entraran en calor, que hoy os vamos a contar.

Si llegas a casa con los pies fríos, prepara esta sencilla cataplasma. Coge un boniato grande (si no es de temporada puedes sustituirlo por un nabo) y ásalo en el horno sin pelar. Cuando esté en su punto, lo chafas y aplicas sobres los pies el puré bien caliente.

Una vez que esté frío, lávalos con agua caliente y sécalos. Para mantener el calor, usa unos calcetines o patucos.

Aún con eso y con todo, hay personas que por naturaleza siempre tienen los pies fríos. Si eres una de ellas y te molesta esa sensación, toma el zumo de dos limones con azúcar en varias dosis a lo largo del día. Si sueles tener un pie caliente y el otro frío (un trastorno que puede revelar problemas del hígado) añade al limón una cucharadita de aceite de oliva.

Si tienes que salir a la calle en un día frío y húmedo, pon en el interior de tus calcetines una pizca de pimentón durante un rato. Notarás la diferencia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: