Archive for 31 mayo 2012

Cuida tu vejiga

Pocas molestias son tan desagradables como la hinchazón y el dolor que produce una vejiga irritada. Para mantener este órgano en buenas condiciones y evitar problemas tan frecuentes como la cistitis y la formación de piedras, te vamos a dar algunos consejos a seguir.

Hay un masaje, que realizado a diario, evita con éxito gran parte de los problemas relacionados con la vejiga. Se trata de masajear la zona que se encuentra entre el tercer y el cuarto dedo de los pies, empezando a contar desde el dedo gordo.

Cuentan que de esta manera se estimula la circulación de la sangre en este órgano y se facilita la limpieza del aparato urinario.

Además, desde hace ya mucho tiempo, en los pueblos se utilizan las bayas de enebro para prevenir las afecciones renales. Echa tres o cuatro baya en una taza de agua hirviendo y bebe dos o tres tazas al día a temporadas cortas. Eso sí, no está recomendado para personas con nefritis no embarazada.

Por otra parte, si sospechas que estás a punto de sufrir una infección urinaria, sé previsor y toma medio vasito de zumo de arándanos al día. Te desinfectará todo el tracto urinario.

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¡Ay esas varices!

De siempre se ha dicho que para prevenir las varices lo mejor es no fumar, nada de baños calientes, nada de ropa ajustada y mucho ir al lavabo. Esas protuberancias azuladas que no pocas personas lucen en sus piernas, sobre todo las que pasan muchas horas de pie y casi no dan un paso, se pueden combatir con masajes de aceite de oliva o de almendras dulces.

Pero para mejorar las varices no sirve cualquier tipo de masaje. Siempre conviene hacerlo de abajo hacia arriba, es decir, siempre en dirección al corazón para activar la circulación sanguínea.

Otra cosa que no debe faltar en casa de quienes tienen varices son las verduras y frutas frescas, especialmente lechuga y perifollo. Con estas dos últimas se hacían infuisones y se las tomaban templadas a razón de tres al día, preferiblemente tras las comidas.

Además de estos alimentos verdes y sanos, os recomendamos el antivarices por excelencia: el ajo. Con un diente al día es suficiente. Además no hay que olvidar que es bueno reposar con las piernas en alto y caminar a paso ligero durante un buen rato. Así podrás presumir de piernas.

¡Qué vertigo!

Nada mejor que tumbarse a oscuras con la cabeza muy quieta cuando alguien tiene un ataque de vértigo, de esos que hacen además que el mundo no pare de darte vueltas a tu alrededor.

Pero además para estos casos os recomendamos algunas hierbas que, tomadas con regularidad, pueden ayudar a solucionar el problema. Las personas que a menudo sufren repentinos ataques de vértigo deben acostumbrarse a tomar cada día en ayunas una infusión bien caliente de artemisa.

Su nombre está inspirado en la diosa griega protectora de las mujeres. Si esta tisana se toma durante una temporada, el vértigo cesará. No es conveniente que las embarazadas ingieran esta planta.

El marrubio también es una de las hierbas más indicadas para tratar esa dolencia que provoca en las personas casi la pérdida de la noción del espacio. Tomas tres infusiones al día y el problema se solucionará. No debe consumirse en caso de padecer de acidez.

Y lo mejor para acompañar estas tisanas es la miel, en vez de simples terrones de azúcar. Pero como miel hay que muchas clases, la más adecuada para esta dolencia es la de romero. Una buena cucharada en cada infusión será suficiente.

Fortalece tus encías

Aunque antaño lo de ir al dentista no era una práctica tan habitual como lo está siendo hoy, si existía cierta facilidad a la hora de detectar que las encías estaban enfermas. Y como todas las dolencias, conviene actuar rápido para que se no desarrollen problemas mayores.

Ha aquí algunos remedios: Ante unas encías inflamadas o sangrantes, hay un viejo truco que consiste en frotarlas con hojas tiernas de llantén lavadas, al menos dos veces cada día y a conciencia, aunque sin hacer movimientos bruscos.

Aparte de esta hierba, también pueden utilizarse las hojas de salvia bien lavadas. También son muy eficaces los enjuagues bucales de una mezcla de tomillo y sal. Se hace la infusión de tomillo con una cucharada de la planta en agua hirviendo y, cuando haya reposado siete minutos, se filtra y se le añade una pizca de sal.

Los enjuagues deben hacerse tres veces al día para que sean más efectivos y mantenerlos mientras las encías no recuperen su buena salud.

Otro planta que se suele usarse en estos casos es la verdologa, que tiene propiedades antisépticas y antiinflamatorias y que antaño se consumía como alimento. Notarás un gran alivio es una zona tan delicada como es la boca.

¿Aftas bucales? ¡Nunca más!

Las aftas son placas de color blanco cremoso que aparecen en el interior de la boca y que son muy molestas. Si esto te ocurre a tí o a tus hijos, deja de comer dulce y toma dos yogures al día como primera medida para combatirlas.

Las personas propensas a sufrir este mal bucal suelen tener, además, la saliva demasiado ácida, por eso os proponemos que para evitarlo hagáis enjuagues de boca con un vaso de agua, al que le habremos añadido una cucharadita de bicarbonato. Con dos veces que lo pongas en práctica al día notarás una gran mejoría.

Además de todo esto, la salvia es una planta muy socorrida, con poderes antisépticos, muy eficaz en el caso de aftas. Prepara una infusión con sus hojas secas y después haz enjuagues y frótate las encías. Si a esta infusión le añades una pizca de jengibre, resultará todavía más eficaz.

Y, por último, un sencillo remedio que puedes poner en práctica ahora mismo. Se trata simplemente de mezclar el zumo de un limón con un vaso de agua y utilizarlo para hacer enjuagues. El limón es mano de santo contra las aftas.

Mi niño no para

Hay niños que son un auténtico torbellino. Se pasan el día corriendo, jugando, revoloteando por la casa. Una auténtica pesadilla para los padres, que además de sus tareas diarias deben luego calmar a estos pequeños diablillos. Por eso os queremos ayudar con algunos útiles consejos

De todos es sabido que los niños no son muy amigos de las tisanas, pero seguro que no podrán resistirse a esta deliciosa infusión de tila, a la que añadiremos una pizca de canela y una cucharadita de miel.

Esta dulce bebida les tranquilizará casi de inmediato. MUY IMPORTANTE. Hay que medir bien las dosis. De seis a doce meses, dos cucharaditas al día. De uno a 6 años, una tacita diaria y a partir de los 6, dos tacitas.

Pero además de esta remedio, cuando los niños están especialmente alterados, recibirán con agrado un masaje tranquilizante. Este sistema es especialmente eficaz con los más pequeños.

Consiste en masajear la espalda y los pies del bebé con movimientos lentos y acompasados. El niño debe disfrutar del masaje. Si notas que no está por la cuestión o se vuelve todavía más irritable, déjalo para otro día.

Por último hablaremos del sueño de los niños nerviosos, que suele ser bastante malo, despertándose varias veces durante la noche y con pesadillas. Pon debajo de la almohada un saquito de lavanda. Lo relajará.

Di adiós a la grasa (capilar)

Para tener un cabello suave y limpio no basta con mantener una buena higiene. Cuando hay problemas como la grasa o la caspa necesitamos ayudas extra. Las mascarillas, los enjuages y los tónicos capilates pueden echarte una mano.

Para que el pelo te dure más tiempo limpio, te recomendamos hacer un enjuague con menta. Se prepara una infusión concentrada con esta hierba, hirviendo un puñado de hojas en un litro de agua. Se deja enfriar y se filtra.

Después del lavado, enjuágate el cabello con este líquido realizando un suave masaje. Tu pelo, además, tendrá un fresco aroma mentolado.

También queremos hablaros de otro truco que se hace con saponaria (la planta del jabón), que desde hace mucho tiempo se usa para mantener el cabello limpio y lustroso. Hay que dejar en maceración las hojas o las raíces de la misma en un litro de agua hasta que tenga aspecto jabonoso.

Por último, si tu pelo es muy graso, apúntate esta receta. Parte un limón en cuatro trozos y déjalo cocer en un litro de agua hasta que se ablande. Filtra y fricciona el pelo con el líquido y después aclárate con agua. Notarás rápido los resultados.