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¡Malditas varices!

No hay que olvidarse nunca que para evitar las varices hay varias cosas que son nefastas para las varices, como el fumar, los baños calientes, la ropa ajustada y no ir al baño con frecuencia.

Esos protuberancias azuladas, que no pocas personas lucen en sus piernas, sobre todo las que pasan muchas horas de pie y casi no dan un paso, se pueden combatir con masajes de aceite de oliva o de almendras dulces. Pero para mejorar las varices no sirve cualquier tipo de masaje.

Siempre conviene hacerlo de abajo hacia arriba, es decir, siempre en dirección al corazón para activar la circulación sanguínea.

Fruta fresca y verduras nunca deben faltar en casa de quienes padecen esas venas tan dolorosas y antiestéticas. Os recomendamos especialmente el uso de la lechuga y el perifollo.

Con estas dos verduras se hacen infusiones y se toman templadas a razón de tres al día, preferentemente después de las comidas. Además de estos alimentos verdes, el anti-varices por excelencia es el ajo. Con un diente al día es suficiente.

Y por último, no olvides colocar siempre las piernas en alto y caminar a paso ligero durante un buen rato. Notarás un gran alivio y evitarás que salgan más.

Más verduras frescas, más ácido fólico

No sólo de hierro se nutre la sangre. Hay otro componente, crucial sobre todo para la mujer, que tiene tanta o más importancia: el ácido fólico. Tener unos niveles de ácido fólico antes y durante el embarazo resulta imprescindible para dar a luz un bebé sano.

A este ácido se le llama fólico porque proviene, principalmente, de las hojas de las plantas. Muchos desconocen la existencia de este componente, pero saben que lo más sano para una mujer embarazada o que quisiera estarlo, era comer verdura a diario.

Las hojas verdes, como las espinacas, la lechuga o las acelgas son una buena provisión. Es muy importante que estas verduras se consuman crudas o poco hechas, ya que el ácido fólico se destruye en la cocción.

Además de los alimentos anteriormente citados, no olvides incluir en tu dieta otros como la levadura de cerveza, las legumbres y los frutos secos, que constituyen una inagotable fuente de este componente.

El ácido fólico también se encuentra en las hierbas ricas en hierro. La ortiga muerta, la milenrama, la genciana y la centaura son algunas de ellas. Haz un tisana mezclando todas ellas y toma dos tazas al día.

Por último os recomendamos tomarlo a temporadas y evitar, sobre todo, si se tiene gastritis.

¡Ay esas varices!

De siempre se ha dicho que para prevenir las varices lo mejor es no fumar, nada de baños calientes, nada de ropa ajustada y mucho ir al lavabo. Esas protuberancias azuladas que no pocas personas lucen en sus piernas, sobre todo las que pasan muchas horas de pie y casi no dan un paso, se pueden combatir con masajes de aceite de oliva o de almendras dulces.

Pero para mejorar las varices no sirve cualquier tipo de masaje. Siempre conviene hacerlo de abajo hacia arriba, es decir, siempre en dirección al corazón para activar la circulación sanguínea.

Otra cosa que no debe faltar en casa de quienes tienen varices son las verduras y frutas frescas, especialmente lechuga y perifollo. Con estas dos últimas se hacían infuisones y se las tomaban templadas a razón de tres al día, preferiblemente tras las comidas.

Además de estos alimentos verdes y sanos, os recomendamos el antivarices por excelencia: el ajo. Con un diente al día es suficiente. Además no hay que olvidar que es bueno reposar con las piernas en alto y caminar a paso ligero durante un buen rato. Así podrás presumir de piernas.

¿Conjuntivitis? ¡Nunca más!

Conocida también como la infección de ojos que provoca quemazón y lagrimeo, la conjuntivitis, que nos deja los ojos pegados y es tan molesta, tiene algunos remedios caseros que pueden ayudarnos a mejorarla, siempre y cuando se detecte a tiempo.

Un método infalible y rápido para atajar este mal se esconde en los pétalos de rosa, que en la antigua Roma se consumían como exquisito alimento. Fue el médico árabe Avicena el que preparó por primera vez agua de rosas, tan recomendable para hacer lavados oculares.

Para ello debéis preparar una infusión con 20 gramos de pétalos en medio litro de agua, filtralo y hacer dos lavados fríos al día. En caso de no tener lavaojos, pueden utilizarse unas copitas como las que se usan para tomar fino.

Se coloca, con el líquido dentro, sobre el ojo, se echa la cabeza hacia atrás y se parpadea varias veces para que el agua de rosas impregne totalmente la zona y actúe contra la infección. Si no se dispone de pétalos de rosa, los lavados pueden hacerse con infusión de lechuga, aciano o manzanilla.

Estos lavados pueden sustituirse por compresas en los ojos. En este caso, la eufrasia es la más indicada. Se deja en infusión una pizca de esta hierba y, templada, se pone en los ojos durante un cuarto de hora con una gasa o paño fino bien limpio.

Trucos para eliminar toxinas del organismo

Piel amarillenta, mal humor, dolores de cabeza, estreñimiento, kilos de más…, no le des más vueltas, tu organismo te está pidiendo a gritos una limpieza a fondo. Desde aquí os vamos a dar unos consejos prácticos y sencillos para conseguirlos.

En primer lugar os recomendamos usar achicoria para elaborar una decocción desintoxicante. Consiste en hervir durante diez minutos en un litro de agua una cucharada de hojas de achicoria con la misma cantidad de fumaria, berros y lechuga. Déjalo enfriar, fíltralo y toma una taza en ayunas durante cinco días.

Si además de limpiar tu cuerpo, quieres perder algunos kilos, haz esta cura de espárragos. Hierve durante media hora unos cuantos espárragos verdes y reserva el agua de la cocción. Bebe medio litro en pequeñas dosis a lo largo del día durante una semana. Si además combinas esta cura con una dieta baja en calorías, el resultado será espectacular.

Y aquí también tenemos remedios para los más golosos. Se trata del vino de nísperos, una deliciosa bebida que limpia el cuerpo de toxinas. Pon a secar al sol diez nísperos pelados y sin hueso durante una semana. Trocéalos y añádelos a un litro de vino blanco. Deja reposar durante 24 horas, filtra y toma una cucharadita mañana y noche. Verás qué buen cuerpo se te queda.

Dientes sin caries. Adiós a la pesadilla de los peques.

Buenos y aromáticos lunes. Hoy vamos a empezar hablando de caries, esa palabra especialmente odiada por los niños y que los mayores les repiten de forma constante cuando van a comprar sus deliciosas chuches al quiosco. Como ya hemos dicho, la caries es un auténtico azote, sobre todo para los más pequeños de la casa. Para prevenirla (más vale prevenir que curar), además de tener bajo llave los dulces y bebidas azucaradas, existen varios remedios caseros muy útiles.

Cierto es que los niños no son muy amantes de la verdura (más bien todo lo contrario), pero es necesario que las consuman si quieren mantener la carie alejada. Es más que recomendable tomar a diario verduras de hojas verdes, como la lechuga, la escarola, la col o las espinacas, todas ellas en crudo (puedes hacerlas en zumo o en ensalada). Es una excelente costumbre para llegar a adultos con una dentadura perfecta.

También son muy buenos los enjuagues con bicarbonato. Para hacerlo, sólo tienes que añadir un tercio de cucharadita de esta sustancia en un vaso de agua. Después haces gárgaras y te enjuagas la boca con ello. El bicarbonato evita que la acidez de los restos de comida ataque a los dientes y provoque la temida caries.

Pero, sin duda, el truco más eficaz contra la caries es mantener una buena higiene dental. Además de lavarte los dientes después de cada comida, no olvides usar la seda dental (como si fueras Julia Roberts en Pretty Woman). Si la empapas en una infusión de manzanilla, obtendrás mejores resultados. Comprobado.

Dale caña al potasio y evita la retención de líquidos

La retención de líquidos es esa frase que odiamos la mayoría de las mujeres, causante de que nuestra silueta vaya aumentando hacia los laterales sin comer realmente grandes cantidades (aunque de todo hay en la viña del Señor). Por eso desde aquí hoy os recomendamos que toméis potasio. Sus beneficios: mantiene la presión arterial, evita la retención de líquidos, interviene en la formación de las células sanguíneas, estimula la función muscular y la renal y contribuye a la salud de la piel.

Ahora llega la segunda parte. ¿Cómo consumo potasio? La respuesta es muy fácil. Hay alimentos al alcance de todos los bolsillos que son ricos en esta vitamina, como los dátiles, tamarindos, kiwis, cocos, ciruelas, pomelos, manzana, lechuga, calabacines, setas y alcachofas son los que más aportan.

Además, aunque ya es sabido por todos, beber dos litros de agua al día ayuda a eliminar líquidos y a equilibrar los niveles de sodio y potasio en el organismo de forma natural. Una macedonia con estas frutas, un plátano o una manzana son un buen tentempié y te ayudarán a equilibrar el potasio y a regular la temida retención.

No hay que ser químico para saber la fórmula mágica del potasio