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Cuidados para el cutis seco y la piel grasa

Hoy os queremos dar unos consejos prácticos para cuidar vuestra piel. El cutis seco se caracteriza por una clara deshidratación cutánea y por la carencia de grasas y sustancias nutritivas esenciales para la piel.

Por lo tanto, su tratamiento cosmético consistirá en un empleo racional y preventivo de leches y cremas detergentes fisiológicas, en la aplicación de cremas nutriticas de noche, hidratantes de día, tónicos refrescantes y emolientes y de máscaras especiales para lograr nuestro objetivo de terminar con la sequedad.

Os recomendamos emplear tónicos a base de pepino, manzanilla, milenrama, zumo de zanahoria, en definitiva, alimentos ricos en vitaminas A y E.

Por el contrario, la piel grasa se caracteriza por un exceso de secreción de la misma y por lo tanto hay que actuar sobre las glándulas sebáceas, tanto con preparados hormonales como mediante aceites esenciales y astringentes.

Su tratamiento cosmético consistirá, ante todo, en utilizar leches detergentes par la belleza de la piel que, a pesar de eliminar la mayor parte de la grasa, no la dejen demasiado privada de ella, lo cual haría reaccionar a las citadas glándulas con una hiperproducción de grasa.

Os aconsejamos usar tónicos astrigentes y aromáticos, a base de salvia, romero, mejorana y espliego, así como máscaras de naranajo, zumo de pomelo, infusiones de caléndula y de hipérico.

Por último, os diremos que es muy importante cuidar vuestra alimentación para mantener una piel sana.

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Estoy por los suelos

La hipotensión no es un trastorno grave, pero sus síntomas resultan molestos. Por este motivo, a continuación os vamos a dar una serie de sugerencias que ayuden a mejorar tu salud si es tu caso.

De siempre se ha dicho que tener la tensión baja es un seguro de vida, y no le falta razón, pero los mareos, cansancio o dolor de cabeza que acarrean resultan de lo más incómodos.

Un buen aliado de los hipotensos es la artemisa tomada en infusión, que se puede mezclar también con cardo, mariano y salvia. No está demás tener un buen puñado de frutos secos a mano. Las almendras, las nueces y las pipas ayudan a encontrarse mejor.

En tu dieta tampoco deben faltar las legumbres y los cereales integrales, que te ayudarán a superar los mareos y dolores de cabeza típicos de este trastorno.

Plántale cara a las llagas

Aunque ahora hay muchos más recursos que antes y la medicina ha avanzado mucho, en numerosos hogares se siguen curando las llagas como lo hacían antaño. Para ello utilizaban una patata, un alimento que es habitual tener en casa.

Una de las causas frecuentes por las que suelen salir llagas es por tener la sangre “sucia”, por lo que es recomendable mantener una dieta y también aplicar una cataplasma de patata rallada. Y cuando ésta se seque, se pone otra de la misma forma. Así una y otra vez hasta que al final se cure.

Las personas que pasan mucho tiempo en la cama por enfermedad tienen más tendencia a sufrir llagas. Para mejorarlas, os recomendamos meter en una botella romero, salvia, flor de saúco y tomillo a partes iguales.

Estas hierbas se cubren después con el alcohol que admita la botella. Se deja reposar durante tres semanas, agitándola muy bien en días alternos. Cuando las hierbas ya hayan dejado toda su esencia, se cuelan y con este alcohol se dan fricciones al enfermo por todo el cuerpo. Mano de santo.

¡Disfruta de la menopausia!

Hay momentos en la vida, como en la menopausia, en los que el flujo vaginal es más escaso de lo normal. Su falta no sólo dificulta las relaciones sexuales, sino que también favorece la aparición de irritaciones e infecciones.

Si sufres alguno de estos problemas, te vamos a dar algunos consejos para mejorar. Ya antaño las mujeres a las que se les había retirado la regla, confiaban en el aceite o la pomada de rizoma de calaguala.

Esta suave planta lubrica la vagina y calma posibles irritaciones. Para su preparación necesitas fundir medio kilo de vaselina con 50 gramos de rizoma. Se cuece a fuego lento durante un cuarto de hora sin remover y se filtra con un tamiz. Es muy importante que la crema obtenida la guardes en un tarro oscuro para que conserve todas sus propiedades.

Además, debes saber que hay una serie de plantas que contienen hormonas de origen vegetal que también pueden ayudar a remediar este problema. La infusión de lúpulo, salvia y caléndula, mezcladas a partes iguales, y tomada dos veces al día, remediará el desequilibrio hormonal que produce este trastorno.

Y para terminar, una última recomendación. Echando un chorrito de vinagre de sidra en el agua del baño se mantiene el PH de la vagina y se previenen las infecciones e irritaciones que suelen afectarla. Prueba y no dejes que la menopausia te amargue la vida.

¡Me duele la barriga!

Los dolores de barriga son, por desgracia, más comunes de lo que desearíamos, pero, por suerte, existen remedios naturales de lo más efectivos. Por descontado, la dieta es lo que más hay que cuidar cuando se sufre un trastorno de este tipo.

Un dulcísimo truco para cuando sufres un cólico o dolor de barriga, aunque no es apto para niños, ya que contiene alcohol, es el de las nueces maceradas con anís. Pon en un plato unas cuantas nueces sin cáscara y échales un chorro de este licor.

Déjalo macerar durante media hora y ya las puedes tomar. Esta combinación, sin abusar, por supuesto, gana la batalla al incómodo dolor de barriga.

También existe otra solución que se logra a base de hierbas bien desmenuzadas, concretamente el laurel, la melisa, el tilo, la salvia y la menta (a partes iguales). Conviene tomar una infusión después de cada comida.

Por último os vamos a dar la fórmula de una cataplasma para calmar los dolores del cólico. Pon a hervir durante diez minutos un tomate hermoso y varios pétalos de amapola. En esta agua caliente debe empaparse el paño que se coloca sobre la zona dolorida. ¡Notarás un gran alivio!

¡Me sangran las encías!

Aunque antaño lo de ir al dentista no era una práctica habitual como es hoy, los mayores siempre tenían un don especial para detectar cuándo las encías estaban enfermas.

Y como en todas las dolencias, conviene actuar rápido para que no se desarrollen problemas mayores. Ante unas encías inflamadas o sangrantes, nada mejor que frotarlas con hojas tiernas de llantén lavadas, al menos dos veces cada día y a conciencia. Eso sí, sin hacer movimientos bruscos.

Aparte de esta hierba, también pueden utilizarse las hojas de salvia bien lavadas, sin olvidarse de los eficaces enjuages bucales de tomillo y sal. Para ello deberás hacer una infusión con la planta y cuando hierva la dejas reposar siete minutos.

Se filtra y se le añade al agua una pizca de sal. Los enjuages deben hacerse tres al día para que sean más efectivos y mantenerlos mientras las encías no recuperen su buena salud.

Otra planta útil para este problema es la verdolaga, que tiene propiedades antisépticas y antiinflamatorias y que antaño se consumía como alimento. Se aconseja hacer enjuages.

En toda regla (menstruaciones regulares)

Cuentan los más mayores que la regla tenía que venir con la luna, es decir, cada 28 días, la misma duración que el mes lunar. Si tu menstruación se ha vuelto algo “lunática” y no se presenta en las fechas previstas, regulariza la situación con estos remedios.

Para “llamar” a una regla ausente, recomendamos lo que ella llamaba “la cura del poleo” y que consiste en tomar, cada cuatro horas, media taza de infusión templada de esta planta durante cinco días. Es un remedio contundente que rara vez falla.

Otro preparado que da muy buen resultado es tomar, a pequeños sorbos, un té bien caliente al que le habremos añadido un buen trozo de canela en rama. Pero si lo que quieres es que esta situación no se repita a largo plazo, recurre al sauzgatillo, una planta que te ayudará a conseguir unos periodos más regulares.

 Toma dos infusiones al día quince jornadas antes de la fecha prevista para la regla. Descansa otras dos semanas y repite el proceso.

Por último, os vamos a dar un consejo que también resulta muy beneficioso. Añade tres cucharadas soperas de la mezcla de artemisa, romero, menta y salvia en un litros de vino moscatel. Deja en maceración durante nueve días y  filtra. Toma una cucharadita en ayunas durante diez días. Verás como tu regla vuelve a ser regular.