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Prepara un útil y saludable botiquín casero

El botiquín es un instrumento que no puede faltar en ninguna casa ni en ningún centro de trabajo, una herramiento imprescindible para poder actuar en caso de que surja cualquier enfermedad o accidente leve que necesite unos primeros auxilios.

Lo normal es que en él no falten tiritas, antisépticos, termómetro, aspirinas y alguna pastilla antinflamatoria.

Hoy te proponemos añadir a todo esto una serie de productos naturales que te pueden resultar muy útiles para dolencias más frecuentes de lo que parecen. Por ejemplo, en el caso de catarros, resfriados, gripes y sinusitis no debes olvidar la flor de saúco. Si además hay dolor de garganta añade a tu botiquín salvia.

El aceite de hipérico es un excelente cicatrizante para las heridas, al igual que el aloe vera, especialmente recomendado para los cortes.

Si el problema es estomacal y provoca naúseas y mareos no te olvides de la menta. La manzanilla aliviará el dolor de estómago, la genciana la falta de apetito y la flatulencia y la ulmaria la diarrea.

Por último, incluiremos tila, por si hay alteraciones del sistema nerviosos o intranquilidad y caléndula contra las quemaduras. Como podrás comprobar un botiquín de lo más práctico y útil, además de económico y saludable.

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¡Respira!

En cualquier época del año los trastornos respiratorios son una enfermedad que están a la orden del día. Alergias, catarros, bronquitis son algunas de las más frecuentes y desde aquí os vamos a dar unos cuantos consejos para aliviarlos.

Si has pillado un buen resfriado y quieres limpiar las vías respiratorias te sugerimos que hagas una infusión en la que mezcles a partes iguales la trinitaria con la tila. Está especialmente recomendado para los casos en que hay fiebre y tos seca, además de una deficiente secreción de mucosidades.

Para prepararla vierte un cuarto de litro de agua hirviendo sobre dos cucharaditas de trinitaria y otras dos de tila. Deja reposar y bebe tres tazas diarias.

En el caso de que la tos sea suave te sugerimos un jarabe de cebolla que podrás hacer tú mism@. Pica finamente una pieza y mézclala con 3 cucharadas de azúcar. Añade 1/8 de litro de agua y deja que cueza unos cuantos minutos. Retírala del fuego y cuando hayan pasado unas horas exprime la mezcla. Toma una o dos cucharadas entre 3 y 5 veces al día y verás qué alivio.

Si lo que te afecta es la bronquitis, no dudes en echar mano de la hiedra. Vierte un cuarto de litro de agua sobre una cucharadita llena de hojas de hiedra. Cuélalo al cabo de diez minutos. Si quieres endulzarlo, hazlo con miel.

Por último os vamos a dar un remedio natural para la alergia. Es un sanísimo cóctel de hierbas compuesto por 25 gramos de asperino, otros tantos de romero, galio, cola de caballo, raíz de regaliz, 15 gramos de caléndula, igual cantidad de menta y grosello negro y 30gramos de gayuba.

Se hierven dos tazas de agua y se echa una cucharada de la mezcla. Se deja reposar diez minutos y se toma una taza después de la comida y otra después de la cena.

Una espera dulce y sana

Cuando se está en “estado interesante” (como decía mi abuela para referirse al embarazo) conviene cuidarse mucho. Tranquilidad, descanso y una buena alimentación son las mejores medicinas en esta época de la vida. Pero, por si surgen molestias, aquí os damos unos cuantos consejos.

Durante el periodo de gestación no conviene tomar hierbas medicinales, salvo indicación expresa de un terapeuta, sobre todo durante los tres primeros meses. Hay, sin embargo, vegetales inofensivos que te ayudarán a superar algunos problemas.

El agua de cocer lechugas y el hinojo en verduras se utilizan para aliviar los problemas digestivos y las náuseas matinales. La tila te ayudará a tranquilizarte y a conciliar el sueño, pero debes evitar su uso si tomas fármacos anticoagulantes. En cualquier caso, no tomes más de dos tazas al día.

Las parteras de antaño recomendaban a las embarazadas tomar una cucharada de miel al día. Este alimento es un complemento ideal tanto para ti como para el futuro bebé. Puedes tomarla sola o en zumos o infusiones.

Además, debes saber que durante esos nueve meses tu organismo necesita más calcio que nunca, y los frutos secos son una buena fuente de este mineral. Si comes unas diez almendras al día, obtendrás el calcio necesario para ti y tu bebé.

Mi niño no para

Hay niños que son un auténtico torbellino. Se pasan el día corriendo, jugando, revoloteando por la casa. Una auténtica pesadilla para los padres, que además de sus tareas diarias deben luego calmar a estos pequeños diablillos. Por eso os queremos ayudar con algunos útiles consejos

De todos es sabido que los niños no son muy amigos de las tisanas, pero seguro que no podrán resistirse a esta deliciosa infusión de tila, a la que añadiremos una pizca de canela y una cucharadita de miel.

Esta dulce bebida les tranquilizará casi de inmediato. MUY IMPORTANTE. Hay que medir bien las dosis. De seis a doce meses, dos cucharaditas al día. De uno a 6 años, una tacita diaria y a partir de los 6, dos tacitas.

Pero además de esta remedio, cuando los niños están especialmente alterados, recibirán con agrado un masaje tranquilizante. Este sistema es especialmente eficaz con los más pequeños.

Consiste en masajear la espalda y los pies del bebé con movimientos lentos y acompasados. El niño debe disfrutar del masaje. Si notas que no está por la cuestión o se vuelve todavía más irritable, déjalo para otro día.

Por último hablaremos del sueño de los niños nerviosos, que suele ser bastante malo, despertándose varias veces durante la noche y con pesadillas. Pon debajo de la almohada un saquito de lavanda. Lo relajará.

¿Asma, quién dijo asma?

Sólo quienes la sufren saben lo molesta que puede resultar esta dolencia. Por este motivo hoy os vamos a dar algunos consejos para los asmáticos. Lo primero que necesitan es mucha tranquilidad, además de estos métodos caseros que valen, como dicen por ahí, “un potosí”.

El primero de ellos lo haremos a base de arándanos. Este delicioso fruto silvestre, que puede encontrarse fácilmente en zumo o mermelada, tiene la virtud de despejar los bronquios y aliviar los síntomas del asma.

Lo ideal sería cogerlos en el campo y tomarlos al llegar a casa, pero como es poco probable que tengas el lujo de contar con un campo de arándonos cerca de casa, lo mejor es adquirir un zumo en la tienda de dietética más próxima.

Además, si eres amante de las infusiones, te recomendamos esta tisana combinada, de gran eficacia contra esta molesta enfermedad. Consiste en mezclar a partes iguales, pulmonaria, tomillo, gordolobo, hinojo y tila. Alivia los síntomas de la dolencia y también ayuda a combatir el nerviosismo y el estrés.

Por último os recomendamos tomar a diario el caldo resultante de hervir rodajas de manzana. Os sentiréis mucho mejor.

Dormir (bien) es un placer

Cuenta que antiguamente se creía que las personas que no dormían bien corrían el peligro de que sus almas abandonaran su cuerpo y no volvieran nunca más. Si cada mañana te levantas como un zombi, aplica estos trucos anti-insomnio.

Para luchar contra la falta de sueño, los expertos aconsejan empezar con manzanilla, siguen con la tila, después el espliego y, cuando han agotado todas las posibilidades, con la pasiflora, una auténtica bomba de relojería contra el insomnio. Prepara una infusión de pasiflora, añadiendo una cucharadita de esta hierba en una taza de agua caliente. Deja reposar cinco minutos y filtra. Toma una taza antes de irte a dormir y otra algo más tarde, si no logras conciliar el sueño.

Otro truco infalible es añadir a un vaso de leche vegetal una pizca de canela y una cucharada de miel. Dormirás mucho mejor. ¡Felices sueños!

Relaaaaax!

Hace algunos años el estrés prácticamente no existía. Y es que el ritmo de vida que se llevaba entonces era mucho más pausado que el de ahora. En cualquier caso siempre había momentos críticos en los que convenía calmar los nervios. Un susto, una mala noticia…Cuentan que los más mayores ya usaban una relajante infusión de tila para estos casos.

Cuando una persona era de talante nervioso, entonces se le recomendaban hierbas de efecto más contundente, como las bayas de espino blanco o las flores de valeriana. Una infusión de cualquiera de estas plantas era capaz de relajar al más crispado.

Otro remedio para mitigar el estrés es quemar madera de cedro. El cedro, de por sí, es un árbol misterioso. Cuenta la leyenda que su aromática madera sirvió para construir los Jardines Colgantes de Babilonia y el Templo de Salomón. Quema unos trozos de madera de cedro en una habitación y conseguirás tranquilizar los ánimos y evitar discusiones en casa.

Además hay alimentos, como la melaza de caña de azúcar o las semillas de sésamo, ricos en zinc, que resultan muy relajantes, sobre todo para los niños. En casos de nerviosismo leve, la avena, consumida regularmente, también da muy buenos resultados. Y ahora relaaaaax!